Guía: cuanto cuesta importar un coche de alemania y gastos detallados

Si te estás preguntando cuánto cuesta importar un coche de Alemania, la respuesta directa es que al precio de compra del vehículo tendrás que sumarle entre un 25% y un 40% en gastos adicionales. Esta cifra cubre el transporte, los impuestos y todos los trámites para que el coche pueda circular legalmente por las carreteras españolas.

El coste real de traer un coche alemán a España

Importar un coche de Alemania es una idea muy tentadora. Los vehículos alemanes suelen tener una calidad de construcción excelente, un equipamiento muy completo y un historial de mantenimiento impecable. Pero seamos sinceros: el precio que ves en el anuncio es solo la punta del iceberg. Para que la operación sea realmente rentable y no te lleves sorpresas, es crucial conocer todos los costes que se van sumando por el camino.

Coche gris en un muelle con un ferry carguero y el mapa de Europa de fondo al atardecer.

No eres el único que lo está pensando. El mercado de coches de importación vive un momento dulce, lo que demuestra la confianza que genera esta opción. De hecho, las importaciones de coches de segunda mano han aumentado la friolera de un 248,19% en la última década. Y Alemania es, sin duda, la estrella del mercado, con más de 467.000 matriculaciones nuevas en España durante ese tiempo, lo que supone más de un 10% del total.

La importancia de una visión transparente

La clave para que todo salga bien es la transparencia. Un desglose claro y honesto de cada gasto desde el primer momento te permitirá decidir con toda la información sobre la mesa. Por eso, en esta guía vamos a analizar punto por punto todos los factores que componen el coste final.

Para que te hagas una idea rápida antes de entrar en detalle, aquí tienes una tabla resumen:

Concepto del Gasto Rango de Coste Estimado Descripción Breve
Transporte profesional 600 € – 1.200 € Envío del coche en camión portavehículos desde Alemania a España.
ITV y Ficha Técnica 150 € – 250 € Inspección técnica obligatoria y emisión de la ficha técnica española.
Impuestos (ITP/IVA) 4% – 8% (ITP) o 21% (IVA) Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (a particular) o IVA (a empresa).
Impuesto de Matriculación 0% – 14,75% Basado en las emisiones de CO₂ del vehículo. El gasto más variable.
Tasas y Gestoría 200 € – 500 € Tasas de Tráfico, honorarios de gestoría y otros trámites menores.

Esta tabla es una buena referencia, pero recuerda que cada caso es único. Ahora, vamos a desglosar los costes principales que debes tener en cuenta.

Desglose de los principales costes

Aquí tienes los conceptos clave que irán sumando al presupuesto final:

  • Gastos iniciales: El precio que pagas por el coche en Alemania y, por supuesto, el coste de traerlo hasta aquí con un transporte profesional y asegurado.
  • Impuestos clave: Aquí la cosa se complica un poco. Hay que diferenciar entre pagar el IVA (si compras a una empresa) o el ITP (si compras a un particular). Y, sobre todo, está el Impuesto de Matriculación, que puede cambiarlo todo, ya que depende directamente de las emisiones de CO₂ del coche.
  • Trámites técnicos: Incluyen la homologación, la obtención del Certificado de Conformidad (COC) y pasar la ITV específica para vehículos de importación.
  • Gestión administrativa: Pequeños gastos que van sumando, como las tasas de Tráfico, los honorarios de la gestoría y otros papeles necesarios.

Entender el proceso completo no solo te ayuda a calcular tu presupuesto, sino que te blinda frente a posibles engaños o coches con problemas ocultos. Contar con un experto a tu lado es la mejor garantía para una compra segura y sin dolores de cabeza.

En SMN Cars, creemos que la confianza se gana con claridad. Por eso, seleccionamos cada coche personalmente en origen, verificamos su estado y nos aseguramos de que su historial sea intachable. Simplificamos todo el proceso para ti, ofreciéndote un precio cerrado que lo incluye todo. Así, tu única preocupación será disfrutar de tu nuevo coche.

Si quieres saber más, te animamos a leer nuestra guía completa para compras seguras de vehículos de importación.

Los gastos iniciales que definirán tu presupuesto

Antes de meternos de lleno en el papeleo y los impuestos, hay que tener muy claros los primeros desembolsos. Son la base de todo el presupuesto y un pequeño despiste aquí puede hacer que los números no cuadren al final.

Lo primero, claro está, es el precio de compra del vehículo en Alemania. El mercado alemán es enorme y muy competitivo, lo que se traduce en precios realmente buenos, sobre todo si buscas coches premium de segunda mano con pocos años y un equipamiento hasta arriba. Portales como Mobile.de o Autoscout24.de son un buen sitio para empezar a mirar, pero las verdaderas joyas suelen estar en concesionarios oficiales que venden coches de leasing o renting con historiales impecables.

Vale, ya has encontrado el coche de tus sueños. Ahora la pregunta del millón es: ¿cómo te lo traes a España? Básicamente, tienes dos opciones, cada una con sus pros y sus contras.

La tranquilidad del transporte profesional en camión

La opción más habitual, y la que siempre recomendamos, es contratar un transporte profesional en un camión portavehículos. Así te aseguras de que el coche viaja cubierto por un seguro y protegido de cualquier imprevisto en la carretera.

El precio de este servicio depende de dónde esté el coche en Alemania y a qué parte de España vaya, pero para que te hagas una idea, suele moverse entre 800 € y 1.500 €. Puede parecer un pico, pero créeme, es una inversión en tranquilidad. La empresa de transporte se come todo el marrón logístico y tú solo tienes que esperar a que te entreguen el coche en la puerta de casa.

Contratar un transporte profesional no es un gasto, es una garantía. Te ahorra tiempo, reduce el riesgo de daños a cero y te libera de una logística compleja y agotadora.

La aventura de bajarlo conduciendo

La otra alternativa es lanzarte a la carretera: volar a Alemania y traerte tú mismo el coche. A primera vista, suena más barato y hasta emocionante, pero esconde un montón de gastos que no se ven. Si te decides por esta aventura, apunta todo lo que tienes que sumar:

  • Combustible: Un viaje de unos 2.000 km, pongamos desde Múnich hasta Madrid, te costará entre 200 € y 300 €, dependiendo de lo que gaste el coche.
  • Peajes: Cruzar Francia no es barato. Prepárate para soltar más de 150 € en peajes.
  • Matrícula y seguro temporales: Para circular legalmente, necesitas unas placas provisionales alemanas (Kurzzeitkennzeichen) con su seguro. Esto suma otros 200 € – 300 € a la cuenta.
  • Alojamiento y dietas: El viaje te llevará al menos dos días, así que cuenta con gastos de hotel y comidas por el camino.
  • Tu tiempo: Y este es el coste que nadie valora. Vas a necesitar dedicarle al menos 2 o 3 días exclusivamente a esto.

Si lo sumas todo, la diferencia de precio con el camión es mínima, pero el nivel de estrés y el riesgo que asumes es muchísimo mayor.

La inspección en origen: la clave para evitar sorpresas

Y por último, un gasto inicial que muchos pasan por alto y es, probablemente, el más importante: la inspección técnica profesional en origen. Antes de soltar un euro, es fundamental que un experto de confianza revise el coche en persona allí, en Alemania.

Esta revisión no es un simple vistazo. Hablamos de una comprobación mecánica a fondo, un diagnóstico con máquina y un repaso de toda la documentación para asegurarse de que todo está en orden. En SMN Cars, por ejemplo, es un paso que no nos saltamos nunca. Es la única forma de garantizar que el coche está perfecto, sin vicios ocultos ni problemas que luego se conviertan en facturas de taller astronómicas.

Si estás pensando en vender tu coche actual para financiar la compra, es buena idea saber cuánto vale. Puedes conseguir una tasación gratuita de coches precisa en minutos para tener una idea clara de tu presupuesto.

Cómo funcionan los impuestos de importación y matriculación

Llegamos al meollo de la cuestión, la parte que más dudas genera y donde un simple error de cálculo puede hacer que tu presupuesto se dispare. El laberinto de los impuestos puede parecer un muro infranqueable, pero te aseguro que, con la información correcta, se puede navegar sin problemas. Entender bien cómo funciona cada uno es la clave para saber de verdad cuánto cuesta importar un coche de Alemania.

Lo primero que hay que quitarse de la cabeza es que todos los coches pagan lo mismo. Ni de lejos. El sistema español es muy claro y distingue si el vendedor es una empresa o un particular, y sobre todo, le da muchísima importancia a cuánto contamina el coche. Vamos a verlo pieza por pieza.

IVA o ITP: ¿cuál te toca pagar?

Aquí nos encontramos con la primera gran bifurcación fiscal. Y no, no se puede elegir; la ley marca el camino.

  • IVA (Impuesto sobre el Valor Añadido): Este es el que se aplica si le compras el coche a un concesionario o a cualquier empresa en Alemania. En España, el tipo general es del 21%. Un detalle crucial: si compras a un profesional, no pagarás el IVA alemán (Mehrwertsteuer o MwSt), sino que liquidarás el IVA español aquí, al hacer la importación.

  • ITP (Impuesto de Transmisiones Patrimoniales): Este impuesto entra en escena cuando el vendedor es un particular. Su porcentaje no es fijo, sino que depende de la Comunidad Autónoma donde vayas a matricular el coche. Lo normal es que se mueva en una horquilla de entre el 4% y el 8%.

La diferencia, como puedes ver, es abismal. Pagar un 21% de IVA o un 4% de ITP sobre el valor del coche puede hacer que la operación pase de ser rentable a no tener ningún sentido. Por eso, saber quién te vende el coche es uno de los primeros datos que debes tener clarísimos.

El impuesto de matriculación: el factor que lo cambia todo

Si el IVA o el ITP son importantes, el Impuesto de Matriculación es la verdadera estrella del cálculo final. Este impuesto no tiene nada que ver con el precio del coche, sino con su impacto medioambiental. Para ser exactos, se calcula sobre las emisiones oficiales de CO₂ por kilómetro (g/km) que aparecen en la ficha técnica.

El sistema funciona por tramos progresivos: a más contaminación, más alto es el porcentaje que pagas.

El cálculo del Impuesto de Matriculación es el paso más crítico. Un coche con un precio de venta muy atractivo en Alemania puede dejar de ser un chollo si sus emisiones de CO₂ lo colocan en el tramo más alto del impuesto.

Para que lo veas más claro, aquí tienes los tramos que se aplican actualmente:

Emisiones de CO₂ (g/km) Tipo Impositivo Ejemplo de impacto en un coche de 30.000 €
Hasta 120 g/km 0% 0 €
De 121 a 159 g/km 4,75% 1.425 €
De 160 a 199 g/km 9,75% 2.925 €
200 g/km o más 14,75% (o hasta 16% en algunas CCAA) 4.425 €

La tabla habla por sí sola. La diferencia entre traer un coche eficiente que no paga nada y uno más potente con emisiones altas puede superar los 4.000 € solo en este concepto. Por eso, cuando estés buscando coche en Alemania, fíjate en las emisiones de CO₂ con la misma atención que en el precio o los kilómetros.

Para profundizar en cómo influyen estos y otros costes, te recomendamos echar un vistazo a nuestros artículos sobre impuestos en la importación de vehículos.

El último invitado: el impuesto de circulación

Para terminar, aunque no es un coste directo de la importación, no puedes olvidarte del Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM), que todos conocemos como el impuesto de circulación o "el numerito".

Se trata de un impuesto municipal que pagarás todos los años. El importe varía bastante según el ayuntamiento en el que estés empadronado y la potencia fiscal del vehículo. No es un gasto que debas sumar al presupuesto inicial de la importación, pero sí es un coste fijo anual que tendrás que asumir en cuanto el coche esté a tu nombre.

En definitiva, la fiscalidad es un puzle con varias piezas. Un cálculo previo hecho por un profesional es la mejor garantía para tener un precio final cerrado y evitar sorpresas de última hora. Es la única forma de asegurarte de que esa oferta increíble que encontraste en Alemania siga siéndolo cuando aparques el coche en tu garaje.

Superando los trámites de homologación e ITV

Con el transporte solucionado y los impuestos en el radar, llega el momento de la verdad: la fase técnica. Para que tu coche alemán pueda rodar legalmente por las carreteras españolas, necesita pasar una especie de "examen de acceso" que demuestre que cumple con la normativa de aquí. Aunque pueda sonar a papeleo interminable, en realidad es un proceso bastante lógico que se divide en dos grandes hitos: la homologación y una Inspección Técnica de Vehículos (ITV) muy particular.

Mecánico usando una tablet junto a un Porsche gris en un elevador de taller.

Imagina este paso como el proceso de "nacionalización" de tu coche. No es suficiente con que esté en perfecto estado mecánico; debe encajar con los estándares europeos y españoles, y todos sus papeles tienen que estar impecables para que la DGT finalmente le otorgue su matrícula española.

El certificado de conformidad o COC

El primer documento clave en esta aventura es el Certificado de Conformidad Europeo, mucho más conocido por sus siglas: COC (Certificate of Conformity). Piensa en el COC como el pasaporte técnico del coche. Es un documento oficial que emite el propio fabricante y que básicamente dice: "Este vehículo cumple con todas las normas de homologación de la Unión Europea".

Dentro del COC encontrarás información crucial:

  • Datos de identificación del vehículo, como el número de bastidor.
  • Especificaciones técnicas al detalle: motor, dimensiones, pesos, etc.
  • El dato de las emisiones de CO₂, que es fundamental para calcular el Impuesto de Matriculación.

Tener el COC original te va a facilitar muchísimo la vida en la estación de ITV. Es el documento que los técnicos utilizan como base para crear la nueva ficha técnica española. Si el vendedor en Alemania no te lo da, tendrás que solicitarlo directamente a la marca. Este trámite suele costar entre 150 € y 300 €.

No subestimes la importancia del COC. Es la llave maestra que abre la puerta a la ITV y a la matriculación. Sin él, o una alternativa válida, el proceso se paraliza por completo.

¿Y qué pasa si el coche es muy antiguo, ha sido modificado y no tiene COC? Para esos casos, existe un plan B: la ficha reducida. Se trata de un informe técnico preparado por un ingeniero colegiado que recopila todas las características del vehículo. El coste es parecido al del COC, pero el proceso es más lento, ya que requiere una inspección física del coche.

La ITV de importación: un examen riguroso

Con el COC o la ficha reducida ya en tu poder, toca pedir cita en la ITV. Pero cuidado, no es la inspección periódica que pasas cada año. La ITV para vehículos de importación es mucho más detallada. Su principal objetivo es comprobar que todo lo que dicen los papeles (el COC y la documentación alemana) se corresponde con la realidad del coche y, a partir de ahí, generar la ficha técnica española.

Para esta cita, asegúrate de llevar toda la documentación necesaria:

  1. Permiso de circulación alemán (Teil I y Teil II): Son los documentos equivalentes a nuestro permiso de circulación y ficha técnica.
  2. Certificado de Conformidad (COC) o ficha reducida: El documento estrella que valida técnicamente el vehículo.
  3. Contrato de compraventa o factura: Para demostrar que el coche es tuyo.

Los técnicos de la ITV van a mirarlo todo con lupa, desde el número de bastidor hasta las medidas de los neumáticos o cualquier extra que lleve el coche. Aquí es donde pueden aparecer los problemas. Si el coche tiene modificaciones no homologadas —unas llantas que no son equivalentes, una suspensión deportiva que no está en la ficha o un escape modificado—, te tocará pasar por un proyecto de homologación individual, que puede ser bastante caro.

Esta inspección tan estricta tiene una razón de ser. La fiebre por los coches alemanes es tal que casi la mitad de los vehículos importados en España vienen de Alemania o Francia, sumando un 44,5% del total. En concreto, Alemania se lleva la palma con un 26,4% de las importaciones. Esta popularidad se debe a la enorme oferta de coches seminuevos en un estado impecable. Puedes leer más sobre esta tendencia en el informe completo de carVertical en Europa Press.

Una vez superada la inspección, la estación de ITV te entregará por fin la ficha técnica española (también llamada tarjeta ITV). Este es el último documento que necesitas para ir a la DGT y solicitar la matriculación definitiva.

Ejemplos prácticos: poniendo números al sueño alemán

La teoría está muy bien, pero la única forma de entender de verdad cuánto cuesta traer un coche de Alemania es con números sobre la mesa. Vamos a dejar la letra pequeña a un lado y a desglosar dos casos reales, de la A a la Z, para que veas cómo el coste final puede variar drásticamente de un coche a otro.

Verás que el precio que marca el anuncio en Alemania es solo el principio del camino. Los impuestos y los trámites suman una parte importante, pero si se hacen bien las cosas, el ahorro final respecto a lo que encontrarías en España puede merecer mucho, mucho la pena.

Desglose de Costes Reales por Tipo de Vehículo

Para que puedas comparar de un vistazo, hemos preparado una tabla con dos ejemplos muy distintos: un compacto premium, que es una de las compras más habituales, y un SUV de altas prestaciones, donde el ahorro potencial es mayor pero los impuestos también se disparan.

Aquí tienes una simulación realista de los costes que tendrías que afrontar.

Concepto de Coste Ejemplo 1: Compacto Premium (Audi A3) Ejemplo 2: SUV (Porsche Macan)
Precio de compra en Alemania 24.000 € 55.000 €
Transporte profesional y seguro 850 € 1.000 €
Homologación y Ficha Técnica Reducida/COC 200 € 250 €
ITV de importación y tasas 150 € 150 €
IVA (21%) 5.040 € 11.550 €
Impuesto de Matriculación (según emisiones) 1.140 € (4,75%) 8.112 € (14,75%)
Gestoría y tasas de matriculación DGT 450 € 450 €
PRECIO FINAL ESTIMADO EN ESPAÑA 31.830 € 76.512 €

Como ves, los impuestos son la pieza clave del puzzle. Mientras que en el Audi A3 los gastos de importación suman casi 8.000 €, en el caso del Porsche Macan se disparan por encima de los 21.000 €, principalmente por culpa de las emisiones.

Aun así, en ambos escenarios la operación sigue saliendo a cuenta si lo comparamos con los precios del mercado nacional para vehículos equivalentes.

Caso 1: El popular Audi A3

Vamos con un coche que es un auténtico superventas: un Audi A3 Sportback S line. Nos imaginamos una unidad impecable de un concesionario oficial en Múnich, con un par de años, 40.000 km y un montón de extras.

Su precio de partida es bueno, pero el detalle que define la operación son sus emisiones de CO₂. En este caso, lo colocan en el tramo del 4,75% del Impuesto de Matriculación, lo que ya supone más de 1.100 € extra que hay que tener en el radar desde el primer minuto.

No es casualidad que miremos a Alemania. Las marcas de allí dominan nuestro mercado. Solo en 2025, matricularon casi 245.000 coches en España. De todos los coches que importamos, el 26,4% viene directamente de allí. Es, sin duda, la "cantera" favorita de Europa. Puedes leer más sobre las ventas de coches en España en Coches.net.

Si miramos la tabla, el Audi A3 pasa de costar 24.000 € en Alemania a un precio final puesto en la calle de 31.830 €. Aunque los gastos parezcan altos, un modelo idéntico en España podría superar sin problemas los 35.000 €, así que el ahorro es claro.

Caso 2: El imponente Porsche Macan

Ahora subimos de nivel con un coche que muchos sueñan con importar: un Porsche Macan S. Aquí el precio de compra ya es considerablemente más alto, pero lo que de verdad cambia las reglas del juego son sus emisiones de CO₂.

Este es el ejemplo perfecto para entender por qué no te puedes fiar del precio que ves en el anuncio. El Macan S cae directamente en el tramo más alto del Impuesto de Matriculación, un 14,75%. ¿En qué se traduce eso? En pagar más de 8.000 € solo por ese impuesto. Un palo importante si no lo has previsto.

Para este SUV, los costes totales de importación superan los 21.000 €, elevando el precio final a 76.512 €. Es una cifra alta, sí, pero la realidad es que un Macan S con esas características en España es notablemente más caro, por lo que la importación sigue siendo una opción muy inteligente.

Estos dos ejemplos dejan algo muy claro: no hay una respuesta única a cuánto cuesta importar un coche. Cada vehículo es un mundo, y la única forma de evitar sorpresas es con un presupuesto profesional, detallado y cerrado antes de dar el primer paso.

Cómo un experto te asegura una importación segura y sin sorpresas

Después de desgranar todo este laberinto de impuestos, papeles y logística, una cosa queda clara: traerse un coche de Alemania puede convertirse en un verdadero campo de minas. Un simple error de cálculo, un documento que falta… y lo que era un sueño se transforma en una pesadilla de gastos imprevistos. Justo aquí es donde la figura de un profesional marca toda la diferencia, convirtiendo la incertidumbre en una experiencia tranquila y transparente.

La pregunta, entonces, deja de ser cuánto cuesta importar un coche de Alemania, para pasar a ser: ¿cómo me aseguro de que el precio que pago es el correcto y, sobre todo, el definitivo? Un servicio especializado como el de SMN Cars no se limita a traer un coche; lo que hace es rediseñar por completo la experiencia para ti.

Una metodología pensada para que duermas tranquilo

La clave para que todo salga bien es seguir un método probado que te cubra las espaldas en cada paso del proceso. Olvídate de pasarte horas buscando en portales alemanes sin saber muy bien qué miras, de pelearte con el idioma o, peor aún, de cruzar los dedos esperando que el coche esté tan bien como parece en las fotos.

Un sistema profesional se basa en unos pasos muy claros, diseñados para tu total tranquilidad:

  1. Asesoramiento personalizado: Todo empieza con una charla. Un asesor se sienta contigo (virtualmente, claro) para entender qué buscas, cuál es tu presupuesto y qué te ilusiona. El objetivo no es encontrar un coche, sino encontrar tu coche en el gigantesco mercado alemán.

  2. Inspección en persona, allí mismo: Este es, sin duda, el punto más importante y el que te da la verdadera seguridad. Un miembro del equipo viaja físicamente a Alemania para revisar el coche de arriba a abajo. Se comprueba la mecánica, se revisa hasta la última página del libro de mantenimiento y se busca cualquier posible "vicio oculto". Solo si el coche pasa este examen con nota, se sigue adelante.

  3. Gestión integral, para que no muevas un dedo: Una vez das el visto bueno, el equipo se encarga de absolutamente todo lo demás. Hablamos del transporte asegurado, del cálculo y pago de cada impuesto (ya sea IVA o ITP, y el de Matriculación), de la homologación, de pasar la ITV española y, finalmente, de matricularlo en la DGT a tu nombre.

Contratar a un experto no es un gasto, es una inversión en tu tranquilidad. Elimina de raíz el riesgo de sorpresas y te garantiza que el precio que te dan es el precio final. Sin letra pequeña, sin costes ocultos.

Y quizá lo más valioso de todo es que trabajas con un precio cerrado desde el minuto uno. Antes de comprometerte a nada, ya sabes exactamente lo que vas a pagar, con cada concepto desglosado. Esto fulmina el mayor miedo de cualquier comprador: los dichosos gastos inesperados. Tu única preocupación será elegir el coche y pensar en dónde vas a estrenarlo.

Resolvemos tus dudas al importar un coche de Alemania

Es normal tener un montón de preguntas antes de lanzarse a una aventura como esta. Por eso, hemos recopilado las dudas más habituales que nos plantean los clientes para darte respuestas claras y directas. Vamos al grano.

¿Cuánto tiempo lleva todo el proceso?

Desde que das con el coche perfecto en Alemania hasta que te lo entregamos con matrícula española y listo para rodar, lo normal es que pasen entre tres y seis semanas. Este tiempo cubre todo: el transporte, el papeleo, el pago de impuestos, la cita para la ITV y el registro final en la DGT.

¿De verdad sale más barato traer un coche de Alemania?

Si buscas un coche de gama alta de segunda mano, con entre uno y cinco años, el ahorro puede moverse entre un 15% y un 25%, incluso después de sumar todos los costes del proceso. El secreto está en que el mercado alemán es enorme, hay mucha más oferta y eso presiona los precios a la baja. Además, los coches suelen estar impecables. La clave, por supuesto, es hacer bien los números desde el principio para ver si en tu caso concreto compensa.

El verdadero valor no está solo en el ahorro económico. Se trata de poder acceder a coches con un equipamiento superior y un historial de mantenimiento que aquí es casi imposible de encontrar.

¿Y qué pasa con la garantía?

Cuando compras el coche a un profesional en Alemania, lo habitual es que conserve la garantía oficial que le quede o que venga con una garantía europea de 12 meses. Un importador serio como nosotros siempre se asegura de que la garantía sea completa y válida en España. De todas formas, la mejor "garantía" es una buena inspección a fondo antes de comprarlo, que es algo que nunca nos saltamos.


En SMN Cars, convertimos lo que parece un laberinto burocrático en una experiencia sencilla y totalmente transparente. Nos ocupamos de cada detalle para que tu única preocupación sea disfrutar al volante. Si quieres saber cómo podemos encontrar tu coche ideal, echa un vistazo en SMN Cars.