Descubre trámites comprar coche segunda mano sin sorpresas

Meterse a comprar un coche de segunda mano es emocionante, pero el papeleo puede aguarle la fiesta a cualquiera. Para que la operación sea un éxito, hay tres trámites que no puedes saltarte: firmar un buen contrato de compraventa, liquidar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) y, por supuesto, hacer el cambio de titularidad en la DGT.

Controlar estos pasos no es solo burocracia, es la única forma de asegurarte de que la compra sea segura, sin sorpresas económicas y que el coche sea legalmente tuyo desde el minuto uno.

Entendiendo los trámites clave al comprar un coche usado

Cuando encuentras ese coche de ocasión que te encaja, es fácil dejarse llevar por la ilusión. Sin embargo, los trámites para comprar un coche de segunda mano son tu mejor escudo para proteger la inversión y evitarte un lío legal mañana. Cada papel y cada paso están ahí por algo, para garantizar que todo se hace con transparencia.

Manos de cerca revisando documentos de compraventa de coche, con un coche de juguete y llaves en la mesa.

La importancia de cada paso

El proceso está pensado para protegeros a los dos, a ti y al vendedor. Saltarse un solo trámite puede salir muy caro, desde una multa tonta hasta la imposibilidad de poner el coche a tu nombre.

Por ejemplo, el contrato de compraventa es mucho más que un apretón de manos por escrito. Es el documento legal que blinda las condiciones, el precio y el estado real del vehículo. Es tu prueba de que lo has comprado.

Los documentos que no puedes pasar por alto

Antes de sacar el bolígrafo, hay que jugar a los detectives con la documentación del coche. Los dos documentos sagrados son el Permiso de Circulación y la Ficha Técnica (o Tarjeta ITV). Piénsalo como el "DNI" del coche: todo tiene que cuadrar a la perfección con el vendedor y el vehículo que tienes delante.

Asegúrate de comprobar esto sí o sí:

  • Que el nombre del titular en el Permiso de Circulación sea el mismo que el del DNI del vendedor. Si no lo es, ¡alerta roja!
  • Que la Ficha Técnica tenga el sello de la última ITV pasada y en vigor.
  • Que el número de bastidor (VIN) que ves grabado en el chasis del coche coincida exactamente con el de los papeles.

Un error de novato es fiarse de la palabra del vendedor sin más. Tómate tu tiempo y revisa cada dato con tus propios ojos. Una pequeña diferencia puede ser la punta del iceberg de un problema gordo, como un coche con cargas o, en el peor de los casos, robado.

El impuesto que define la legalidad de la transacción

Uno de los trámites que más se olvida, y que es crucial, es el pago del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP). Entre particulares es obligatorio y se gestiona con el Modelo 620 o 621.

El porcentaje varía en cada comunidad autónoma, moviéndose casi siempre entre un 4% y un 8% del valor fiscal que Hacienda le da al coche. Desde que firmas el contrato, tienes 30 días hábiles para pagarlo. Si no presentas el justificante de pago, la DGT te dirá que no al cambio de nombre, y te quedarás con un coche que legalmente no es tuyo.

La documentación clave que te evitará disgustos

Cuando encuentras el coche que te gusta, la emoción puede jugarte una mala pasada. Pero en los trámites para comprar un coche de segunda mano, la documentación es tu ancla a la realidad. Revisar cada papel con calma no es desconfianza, es pura inteligencia. Es, de hecho, la única forma de garantizar que tu futura inversión no esconde un historial de problemas.

Piensa en ello como si cada documento fuera una pieza de un puzle. Si falta una o alguna no encaja, la imagen final no solo estará incompleta, sino que podría ocultar un problema muy serio. Por eso, antes de firmar nada o dar una señal, tienes que ponerte el sombrero de auditor.

La checklist de papeles que no puedes pasar por alto

Para ponértelo fácil, aquí tienes la lista de los documentos que sí o sí tienes que pedir y mirar con lupa. No te conformes con un "luego te lo envío" o excusas parecidas.

  • Fotocopia del DNI del vendedor: Lo primero y más básico. Comprueba que la persona con la que hablas es, legalmente, el dueño del coche. El nombre debe coincidir exactamente con el que aparece en el Permiso de Circulación.
  • Permiso de Circulación: Este documento es el DNI del coche, acredita que tiene autorización para circular. Revisa que todos los datos (matrícula, marca, modelo, número de bastidor) se corresponden con el vehículo que tienes delante.
  • Ficha Técnica (o Tarjeta ITV): Aquí está toda la información técnica. Lo más importante es que tenga el sello de la última ITV pasada y, por supuesto, que la fecha esté en vigor. Si la ITV está caducada, es una bandera roja al instante.

Cualquier pequeña discrepancia en estos papeles es motivo más que suficiente para frenar la compra y exigir una explicación clara.

El error más tonto, y a la vez el más caro, es dar por hecho que todo está en regla. Un vendedor honesto no tendrá el más mínimo problema en enseñarte cada papel y darte tu tiempo para revisarlo. Si empieza con prisas o evasivas, lo más probable es que tenga algo que esconder.

El informe de la DGT: tu mejor seguro anti-estafas

Si hay un paso que no te puedes saltar bajo ningún concepto, es este: solicita un Informe Completo del Vehículo de la DGT. Por menos de 9 €, este documento se convierte en tu bola de cristal particular, revelándote todo el pasado que un vendedor podría querer ocultar.

Pedirlo es muy sencillo, puedes hacerlo online si tienes certificado digital o Cl@ve, o de forma presencial. Este informe te va a confirmar datos vitales que de otra forma no podrías saber. Por ejemplo:

  • Si el coche tiene cargas, embargos o precintos. Comprar un coche embargado es un marrón: no podrás ponerlo a tu nombre hasta que esa deuda se pague.
  • El historial completo de titulares anteriores.
  • Si la ITV está realmente en vigor y su historial de inspecciones.
  • Si el coche ha sido importado o, en el peor de los casos, si consta como robado.

No te quepa duda: este informe es la herramienta más potente que tienes para hacer una compra con total seguridad. Si quieres profundizar más en estos temas, te recomendamos echar un vistazo a nuestros consejos sobre cómo comprar un coche de segunda mano para no llevarte sorpresas.

Por último, pero no menos importante, está el contrato de compraventa. Aunque hay muchas plantillas en internet, asegúrate de que el vuestro incluye todos los datos del comprador y del vendedor, los del coche (matrícula, bastidor, kilómetros), el precio pactado y, un detalle crucial, la fecha y hora de la entrega. Este pequeño apunte puede librarte de tener que pagar multas que no te corresponden.

Ya tienes los papeles revisados y el contrato firmado. ¡Genial! Ahora entramos en la recta final de los trámites para comprar un coche de segunda mano. Toca hacer oficial la compra, y eso se resume en dos gestiones clave: pagar los impuestos que correspondan y hacer el cambio de titularidad en la Dirección General de Tráfico (DGT).

Este es el momento decisivo en el que el coche pasa a ser tuyo a todos los efectos legales. Aunque suene a papeleo denso, si entiendes bien el proceso, podrás calcular los costes totales sin sustos y evitar retrasos o posibles sanciones.

El Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP)

Cuando la compraventa se realiza entre particulares, no hay que pagar IVA. En su lugar, entra en juego el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales o ITP. Ojo, porque es un impuesto que gestionan las comunidades autónomas, así que el importe final dependerá de dónde vivas.

Para liquidarlo, tendrás que presentar el Modelo 620 (o el 621 si lo haces por internet) en la delegación de Hacienda que te corresponda.

Tienes un plazo muy concreto: 30 días hábiles desde la fecha que figura en el contrato. Mi consejo es que no lo dejes para el final. Sin el justificante de pago del ITP, la DGT no te permitirá poner el coche a tu nombre. Es un paso bloqueante.

¿Cuánto me va a costar el ITP?

Aquí viene una de las dudas más frecuentes. El cálculo del ITP no se hace sobre el precio que tú has pagado por el coche, sino sobre su valor fiscal. Este valor lo publica Hacienda cada año en unas tablas oficiales que tienen en cuenta la marca, el modelo y la antigüedad del vehículo.

A ese valor fiscal se le aplica el porcentaje que haya fijado cada comunidad autónoma.

  • ¿Y de cuánto hablamos? Pues el tipo impositivo suele moverse entre un 4% y un 8%. Por ponerte un ejemplo, en Madrid es un 4%, mientras que en Cataluña ronda el 5% y en comunidades como Galicia puede subir hasta el 8%.
  • Un caso práctico: Imagina que compras un coche con un valor fiscal de 10.000 € en una comunidad donde el ITP es del 4%. En ese caso, te tocaría pagar 400 € de impuesto.

Es fundamental que te informes del porcentaje exacto de tu comunidad para evitar sorpresas. Este es uno de los gastos más importantes del proceso y muchos compradores novatos no lo incluyen en su presupuesto inicial.

Para que te hagas una idea, este gráfico resume el flujo de documentos clave que deberías tener listos antes de llegar a este punto.

Flujo de documentos esenciales para comprar un coche de segunda mano: contrato, ITV e informe DGT.

Como ves, tener el contrato bien atado, la ITV en vigor y el informe de la DGT en la mano es el paso previo indispensable para poder pagar impuestos y hacer la transferencia con garantías.

El cambio de titularidad en la DGT

Con el ITP ya pagado y el justificante en tu poder, llega el último paso: ir a Tráfico para solicitar el cambio de titularidad. Allí tendrás que presentar toda la documentación que has ido recopilando a lo largo del proceso.

Además del papeleo, tendrás que abonar la tasa de la DGT por el cambio de nombre, que para turismos es de 55,70 €. Una vez esté todo correcto, la DGT emitirá un nuevo Permiso de Circulación a tu nombre. ¡Enhorabuena, el coche ya es oficialmente tuyo!

Dominar estos procesos es clave, sobre todo si tenemos en cuenta que el mercado de ocasión es enorme. Solo en 2023, se vendieron casi 1,9 millones de coches usados en España.

Si todo este papeleo te supera, siempre tienes la opción de delegarlo en una gestoría especializada. Es verdad que supone un coste extra, pero te da tranquilidad y te ahorra mucho tiempo y algún que otro dolor de cabeza. Para conocer más detalles sobre estas gestiones, puedes echar un vistazo a nuestra sección sobre trámites de la DGT y simplificar el proceso.

Elegir entre particular, concesionario o importación

La decisión sobre dónde comprar tu próximo coche de segunda mano es tan crucial como el modelo que eliges. Cada camino —particular, concesionario o importación— tiene sus propias reglas del juego y afecta directamente a los trámites para comprar un coche de segunda mano, al coste final y, sobre todo, a tu tranquilidad.

Hombres comprando coche de segunda mano, vendedora entregando llaves y coche siendo transportado.

La vía que escojas definirá por completo tu experiencia de compra. No es lo mismo negociar cara a cara con un particular, con toda la incertidumbre que eso supone, que sentir el respaldo y las garantías que solo un profesional puede ofrecerte.

Comprar a un vendedor particular

Esta es la ruta más tradicional y, a menudo, la que parece prometer los precios más bajos. El trato directo permite una negociación más flexible y personal, pero ten claro que aquí la responsabilidad recae 100% sobre ti.

  • Lo bueno: El precio suele ser más competitivo porque no hay intermediarios. La negociación puede ser más directa.
  • Lo no tan bueno: No tienes ninguna garantía legal (salvo la de vicios ocultos, que es un dolor de cabeza demostrar). Todo el papeleo, desde redactar el contrato hasta hacer la transferencia y pagar el ITP, corre de tu cuenta. El riesgo de toparte con sorpresas mecánicas o administrativas es, sinceramente, mucho mayor.

Adquirir el coche en un concesionario

Optar por un concesionario profesional, como SMN Cars, transforma por completo la experiencia. Aunque el precio que veas en la etiqueta pueda ser algo superior, lo que realmente estás comprando es seguridad y comodidad. Es un cambio radical.

Un concesionario se encarga de absolutamente todo el papeleo. El vehículo ha sido revisado a fondo, te garantizan que está libre de cargas y te entregan el coche con todo en regla, listo para que solo te preocupes de disfrutarlo.

La diferencia fundamental es la garantía. Por ley, un profesional debe ofrecerte un mínimo de un año de garantía, cubriendo averías que no sean por simple desgaste. Esta tranquilidad, te lo aseguro, no tiene precio.

La opción de importar un vehículo

Importar un coche, especialmente de mercados tan potentes como el alemán, te abre la puerta a vehículos de alta gama, con equipamientos espectaculares y, en ocasiones, a precios muy interesantes. Sin embargo, la complejidad burocrática se dispara.

A los trámites habituales de una compra nacional se suman otros mucho más técnicos y enrevesados:

  • Homologación: Tienes que asegurarte de que el coche cumple con todas las normativas europeas y, más importante, las españolas.
  • Traducción jurada: Toda la documentación original del vehículo (ficha técnica, permiso de circulación…) va a necesitar una traducción oficial para ser válida aquí.
  • Matriculación: El proceso es distinto. Necesitarás pasar una ITV específica para vehículos de importación y luego solicitar las placas de matrícula españolas.

Puedes encontrar auténticas joyas, no hay duda, pero los costes adicionales y la gestión pueden llegar a ser abrumadores si no tienes ayuda experta. Si esta vía te llama la atención, te recomiendo que profundices en los detalles y desafíos de los coches de exportación para que entiendas bien dónde te metes.

Comparativa de trámites según el tipo de vendedor

Para que veas de un vistazo las diferencias clave entre cada opción, hemos preparado esta tabla. Aquí se resume dónde recae el trabajo y qué nivel de seguridad puedes esperar en cada caso.

Característica Comprador Particular Concesionario (Ej. SMN Cars) Importación (Ej. Alemania)
Papeleo y Gestión A cargo del comprador (100%) Gestionado por el vendedor Muy complejo, a cargo del comprador
Garantía Legal Nula (solo vicios ocultos) Sí (mínimo 1 año por ley) Depende del vendedor original
Revisión Mecánica Responsabilidad del comprador Revisión profesional incluida Requiere verificación exhaustiva
Coste Oculto Alto riesgo de imprevistos Mínimo Potencialmente alto (homologación, etc.)
Tranquilidad Baja Muy Alta Media-Baja (depende de la ayuda)

En definitiva, la elección es tuya y depende de tus prioridades. Si lo único que te importa es el precio más bajo posible y no te asusta asumir riesgos y una buena dosis de papeleo, un particular puede ser una opción.

Pero si valoras tu tiempo, tu seguridad y quieres una experiencia de compra sin sobresaltos, un concesionario especializado es, sin ninguna duda, la elección más inteligente y recomendable.

Lo que se avecina: cómo cambiará la normativa europea el juego de la compraventa

El mercado de segunda mano está a punto de vivir una pequeña revolución. Los trámites para comprar un coche de segunda mano, tal y como los conocemos, van a cambiar para añadir una capa extra de transparencia y seguridad. Y eso, para el comprador que no quiere sorpresas, son muy buenas noticias.

Esta transformación llega de la mano de una nueva normativa europea que entrará en vigor a partir de 2026. El objetivo es simple y directo: profesionalizar todavía más la venta entre particulares y ponerle las cosas muy difíciles al fraude.

El nuevo certificado obligatorio de la ITV: el fin de las "cajas de sorpresas"

La piedra angular de esta nueva regulación es un certificado obligatorio que deberá emitir una estación de ITV o un técnico acreditado antes de poner a la venta cualquier coche usado. No te confundas, no es un papel más. Piensa en él como el pasaporte de fiabilidad del vehículo.

Este documento va a desgranar los puntos clave del coche, yendo mucho más allá de la inspección técnica que conocemos hoy. La idea es tener una radiografía completa y fiable del estado real del vehículo, acabando de una vez por todas con la incertidumbre.

Esta medida ataca de raíz uno de los mayores dolores de cabeza del mercado: la falta de transparencia. Dejará fuera de juego a coches con problemas estructurales serios, averías camufladas o el timo más clásico de todos: los kilómetros afeitados.

Para ti, como comprador, esto se traduce en una garantía que hasta ahora no existía. Se acabó eso de tener que cruzar los dedos y fiarte solo de la palabra del vendedor o de una revisión superficial. La información más importante estará estandarizada y, sobre todo, certificada por un tercero independiente.

¿Qué información encontraremos en este certificado?

Aunque todavía se están puliendo los detalles finales, ya se sabe que el certificado incluirá información que cualquier comprador querría tener:

  • Historial de kilometraje verificado: Un registro de las lecturas de kilómetros en cada inspección, lo que hará casi imposible su manipulación.
  • Registro de accidentes graves: Indicará si el vehículo ha tenido algún siniestro que haya afectado a partes críticas como el chasis.
  • Estado de componentes clave: Una evaluación del estado de elementos de seguridad y emisiones, dándote una idea clara de su mantenimiento y de posibles gastos futuros.

Este cambio normativo no hace más que reforzar el valor de acudir a profesionales que ya trabajan con estos estándares de calidad. A partir de 2026, la nueva normativa europea sobre Vehículos al Final de su Vida Útil (VFU) exigirá este certificado obligatorio para poder vender cualquier coche, un documento que además deberá figurar en el contrato.

En un mercado donde se calcula que el 3,3% de los coches de ocasión tienen el kilometraje manipulado, la transparencia que ya ofrecen concesionarios especializados con historiales 100% verificados se convierte en algo fundamental. Si quieres profundizar en estas malas prácticas, puedes leer más sobre cómo evitar los chollos dudosos en el análisis que hace ASBOC.

Resolvemos tus dudas sobre el papeleo

Llegados a este punto, es totalmente normal que te asalten dudas de última hora. Los trámites para comprar un coche de segunda mano tienen sus particularidades, y es mejor tenerlo todo claro antes de dar el paso final. Vamos a responder a las preguntas más habituales que nos encontramos, de forma directa y al grano, para que no te quede ni una sola incógnita.

Piensa en esta sección como esa charla con un amigo experto justo antes de cerrar el trato.

¿Cuánto tiempo tengo para hacer la transferencia del coche?

Una vez que has firmado el contrato de compraventa, el tiempo empieza a correr. La ley es muy clara al respecto: dispones de un plazo máximo de 30 días para hacer el cambio de titularidad en la Dirección General de Tráfico (DGT). Es crucial que no te pases de esta fecha para evitar sanciones y, sobre todo, para que el coche conste legalmente a tu nombre.

El vendedor también tiene su parte de responsabilidad. Debe notificar la venta a Tráfico en un plazo de 10 días desde la firma del contrato. Este trámite es fundamental para él, ya que le libera de cualquier problema futuro relacionado con el vehículo, como multas o un seguro que no se ha dado de baja.

¿Qué pasa si compro un coche con cargas o multas pendientes?

Aquí es donde te juegas gran parte del éxito de la operación, sobre todo si compras a un particular. Si te saltas el paso de solicitar un Informe de la DGT, corres el riesgo de "heredar" todas las cargas, embargos o precintos que el vehículo arrastre.

En la práctica, esto se traduce en que no podrás poner el coche a tu nombre hasta que esa deuda se liquide por completo. Ojo, las multas de tráfico del conductor anterior no se transfieren, pero las que van asociadas al vehículo, como no tener la ITV al día, sí que te afectarán. Por eso insistimos tanto: el informe es un paso innegociable.

¿Puedo circular con el coche antes de hacer la transferencia?

Sí, pero con matices muy importantes. Circular solo con el contrato de compraventa no es una buena idea; es una situación alegal que puede acabar en multa si te paran.

La solución correcta es conseguir una autorización provisional para circular. Si dejas todo el papeleo en manos de una gestoría, ellos mismos te facilitarán un justificante profesional. Este documento te permite conducir de forma totalmente legal durante un tiempo limitado, mientras se completan todos los trámites definitivos en Tráfico.

¿Quién paga los gastos de la transferencia?

La norma general es que el comprador asume todos los costes asociados a la transferencia, a no ser que negociéis algo diferente y lo dejéis bien atado por escrito en el contrato.

Concretamente, te tocará pagar dos cosas:

  • El Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP), que varía de una comunidad autónoma a otra.
  • Las tasas de la DGT por la gestión del cambio de nombre.

Por su parte, el vendedor tiene la obligación de entregarte el coche con el impuesto de circulación del año en curso pagado y la ITV en vigor. Es su responsabilidad asegurarse de que el coche está al día en ese sentido.


En SMN Cars, sabemos que tu tranquilidad es lo primero. Por eso, nos encargamos de todo el papeleo por ti, asegurando un proceso transparente y sin sorpresas desagradables. Echa un vistazo a nuestra selección de vehículos premium y empieza a disfrutar de una experiencia de compra segura desde el minuto uno en https://smn-cars.com.